Convenciones sociales y Teoría de Juegos
Un acercamiento matemático a los problemas de la cotidianeidad
Tod un espaldarazo para los que promulgamos la utilidad subyacente a las matemáticas. Para más INRI, no se trata esta vez de una aplicación abstrusa en física teórica, computación cuántica, optimización en el diseño de circuitos ni nada por el estilo, en esta ocasión se trata de una aplicación utilizable en nuestra vida diaria...
Saludos, BK2 y BKdas y lectores varios, soy vengoroso. Tal vez me recuerden de otras interesantes disertaciones científicas como Torsores, todo lo que siempre quiso saber y nunca se atrevió a preguntar o Negro como tu corazón. Dentro de nuestro programa de culturización científica de la plebe, y haciendo un derroche de productividad en medio de un puente, les traigo hoy a todos ustedes un artículo calentito calentito, recién sacadito del horno. Y les prometo que esta vez, de verdad, podrán aplicarlo en su vida diaria...
Desde que el señor John Forbes Nash desarrollara su teoría del equilibrio para juegos no cooperativos, se le han encontrado a esta numerosas aplicaciones dentro de campos tan variados como la biología evolutiva, las relaciones laborales, o la macroeconomía. Dado que esta es una de las teorías matemáticas más citadas cuando nos preguntan por la utilidad real de nuestra disciplina, cabe preguntarse si admite aplicaciones más prosaicas...
La respuesta, por supuesto, es que sí. A través de nuestro amigo Walt, de Ars mathematica, he descubierto el maravillos artículo The social norm of leaving the toilet seat down: A game theoretic analysis, donde Hammad Siddiqi hace un estudio acerca de las formas de dejar la tapa del inodoro desde el punto de vista de las convenciones sociales y la teoría de juegos. Paso a resumir los que a mi me parecen los puntos fundamentales del artículo (por si alguno no puede acceder al servidor de preprints de la Universidad de Munich, os dejo una copia local aquí)
La estructura de nuestro juego
Por simplificar, supondremos que en nuestro juego intervienen dos jugadores, John, como representante de la especie de los hombres, y Marsha, como representante de las mujeres. Inicialmente, viven por separado, teniendo cada uno de ellos acceso exclusivo a su propio inodoro, cuya tapa puede encontrarse en las posiciones arriba o abajo, y que pueden utilizar con dos fines distintos, que denotaremos respectivamente por
Las situaciones que suponen un coste para John son:
- Efectuar
si la última vez se efectuó
. Esta situación ocurre con una probabilidad
, con un coste
- Efectuar
si la última vez se efectuó
. Para esta situación la probabilidad es
con coste de nuevo
Para Marsha, en cambio, el coste esperado es nulo, ya que ella efectúa todas las operaciones con la tapa en la posición abajo.
En la siguiente fase del juego, John y Marsha deciden cohabitar y usar el mismo inodoro (algunos llaman a esta confusa situación matrimonio). La consecuencia inmediata de este cambio en el juego es que ambas partes se ven perjudicadas al tener que realizar más cambios en la posición de la tapa. John propone la estrategia "¿Qué importa si está arriba o abajo? ¡Dejemos siempre la tapa en la última posición en la que se utilizara!", a la que Marsha responde con la estrtegia "Dejarás la tapa abajo, o si no..." (que alternativamente puede ser sustituída por la estrategia debilitada "Si me quieres, dejarás la tapa bajada"). Denominaremos
Ahora, si John sigue la estrategia
- El último usuario fue Marsha, y John quiere efectuar
. Coste
, con probabilidad
- John quiere efectuar [renderlatex: 1], y el último usuario fue John efectuando
. Coste
, con probabilidad
- John quiere efectuar
, y el último usuario fue John efectuando
. Coste
, con probabilidad
Mientras que para Marsha, la estrategia
- Para John:
.
- Para Marsha:
- Para John:
- Para Marsha:

Dicha matriz (donde las estrategias de John se situan por filas y las de Marsha por columnas) tiene dos puntos de equilibrio de Nash, correspondientes a los pares de estrategias
- Que el punto de equilibrio
no es estable bajo cambios de estrategia accidentales (NB: O como quiera que se traduzca "trembling hand perfect"), mientras que el punto
sí lo es.
- Que el punto de equilibrio
es ineficiente comparado con el punto
De manera más personal, las conclusión obvia a las que yo llego es que el matrimonio (o cualquier otra forma de vida en común que implique compartir el cuarto de baño) conduce a una pérdida de bienestar general por ambas partes. Claro está que esta pérdida de bienestar debería ponderarse contra la posible ganancia de despertarse con el aroma de un café recién hecho, pero eso es otra historia, y será contada en otra ocasión... ¡Que paséis un buen y largo fin de semana!
vengoroso - Algo de ciencia, Procrastin-X
cuatro comentarios:
Yo saco tres cosas de todo esto:
1) Efectivamente, creo se acabará imponiendo la estrategia (M,M), igual que se impuso la de dejar de darle un cachiporrazo y arrastrarla a la cueva.
2) Vengoroso, para que te hagan el café por las mañanas no hace falta casarse, mamá ha hecho el nesquick de toda la vida.
3) Para cuándo un retrete sin tapas que se autolimpie. Y ya puestos, que se autolimpie el cuarto de baño que es lo peor de to la casa.
Herr Spock (URL) - 08 12 06 - 10:52
Otra cosa:
4) Los alemanes no celebran el día de la Constitución Española, serán siesos.
Herr Spock (URL) - 08 12 06 - 10:53
Spock, da igual que la relación sea sentimental, de amistad, o de parentesco: cohabitar con cualquier fémina es equivalente a efectos del problema de la tapa del inodoro. Además, cohabitar con madre implica cohabitar con padre, con hermana pija médica, con abuela y con hermano adolescente. Demasiadas variables a tener en cuenta :-P
Respecto a 3, algunos retretes públicos lo hacen, pero el mecanismo de limpieza es quizás demasiado agresivo para un baño de uso personal… no sé, habrá que estudiarlo
vengoroso (URL) - 08 12 06 - 12:13
Vengoroso, estamos solos tú y yo, qué romántico, ¿hace un episodio de Bob Esponja?
Herr Spock - 08 12 06 - 18:18
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